EL ARTE GÓTICO II: ESCULTURA Y PINTURA

ESCULTURA
La escultura gótica, a diferencia de la románica que estaba muy sujeta al marco arquitectónico, se independiza de él y adquiere un mayor realismo.

Sus principales características y temas son:
  • Mayor expresividad, realismo y detalle en los rostros
  • Figuras separadas del marco con volumen en ropajes y cuerpos
  • Incorporación del movimiento y los gestos
  • Comunicación entre los personajes que se relacionan entre sí perdiendo el hieratismo (rigidez) del románico (Virgen Blanca de León)
  • Nuevos soportes como el retablo en madera policromada y el sepulcro en piedra o mármol con el difunto yacente, orando o recostado acompañado de animales, monjes o plañideras.
  • Se multiplica el número de esculturas en la fachada y por toda la iglesia o catedral: en tímpanos, arquivoltas, parteluces, torres, tejados (gárgolas), pilas bautismales, retablos y capillas. El tema principal del tímpano sigue siendo el Juicio Final pero con un Cristo sufriente con los estigmas de la Pasión.
Las portadas góticas más importantes son las de Reims, Chartres, Notre Dame de Paris y Amiens en Francia o la del Sarmental en Burgos.
En cuanto a retablos destaca el de la Cartuja de Miraflores (Burgos) de Gil de Siloé. 
En sepulcros son muy representativos los del Doncel de Sigüenza (Guadalajara) o el de Felipe Pot (París)
          
     




 
PINTURA
En el interior de las catedrales góticas el espacio para las pinturas murales, a diferencia del románico, se reduce por la aparición de las vidrieras de colores. 
Se generaliza, así, el uso de las pinturas sobre tabla de madera policromada (retablos). Solían colocarse detrás de los altares, en el ábside, y podían alcanzar un gran tamaño (con hasta 2 o 3 tablas formando un díptico o un tríptico).

Los temas son principalmente religiosos (escenas de la vida de Cristo, la Virgen o los Santos) pero también aparecen personajes notables de la época como donantes de las obras retratados en los retablos y tablas. Las obras adquieren un mayor realismo y los fondos dorados son sustituidos por arquitecturas y paisajes aportando cierta perspectiva. Las figuras adquieren unas proporciones más naturales y una mayor expresividad en rostros y gestos.


En el s XV, en los Países Bajos y Flandes, se desarrolla una importante escuela de artistas que pintan al óleo y con gran realismo no sólo escenas religiosas sino también a burgueses, retratos y paisajes (escuela flamenca)
Sus autores más destacados son Jan Van Eyck, Roger van der Weyden o El Bosco.
     

 




En Italia, destacan las pinturas murales y sobre tabla de Giotto o Duccio, que anticipan el Renacimiento.