LA BAJA EDAD MEDIA II: LA BURGUESÍA, LA RECUPERACIÓN DE LA AUTORIDAD REAL Y LA CRISIS

LA SOCIEDAD URBANA: LOS BURGUESES

El crecimiento de las ciudades provocó la aparición de un nuevo grupo social, la burguesía (de burgo, ciudad)
Los burgueses eran artesanos y comerciantes libres, que no dependían de ningún señor, y que se diferenciaban del resto de los no privilegiados por la riqueza obtenida a través de sus negocios.
Pero, a diferencia de nobleza y clero, pagaban impuestos.
Estaban así :

  • La alta burguesía, que eran los más ricos, los banqueros y los grandes comerciantes
  • También estaban la media y la baja burguesía que estaba formada por los comerciantes modestos, casi todos los maestros artesanos, los componentes de los gremios, los transportistas, funcionarios y los criados de los nobles. Eran pobres o humildes.

 

 
Al inicio, las ciudades formaron comunas o asambleas de todos los vecinos para organizar su gobierno. Luego eligieron magistrados (concejales) que se encargaban de recaudar impuestos, el orden y la justicia dirigidos por un burgomaestre o alcalde
El ayuntamiento era el edificio donde se reunían.
Con el tiempo, el gobierno de las ciudades fue quedando en manos de la alta burguesía (comerciantes y banqueros), que, junto a nobles y eclesiásticos emigrados a las ciudades formaron el patriciado urbano, un grupo privilegiado que gobernaba en interés propio.
  

 

PIAZZA DELLA SIGNORIA FLORENCIA (PANORAMICA)

PIAZZA DELLA SIGNORIA FLORENCIA 360º

PANORÁMICA DE SIENA (AIRPANO)

PIAZZA DEL CAMPO SIENA 360º

GRAND PLACE BRUSELAS 360º

LA RECUPERACIÓN DE LA AUTORIDAD REAL

Durante el feudalismo, el poder del rey era sólo teórico, porque en la práctica, el poder los tenían los señores feudales.
A partir del siglo XI, los reyes buscaron el apoyo de la burguesía, porque no podían mantener su autoridad. Por esto, aprovecharon la recuperación económica y la aparición de la burguesía. Esto lo hicieron con las cartas de privilegios, los fueros.
Muchas ciudades dependían de un señor feudal, que las gobernaba, pero como las ciudades querían deshacerse de ese vasallaje, compraron su libertad con estos fueros.
Los burgueses querían ser libres para poder comerciar como quisiesen y para gobernarse a sí mismas. De este modo, el rey fue dando fueros a las ciudades y así quitando poder a los señores feudales.
Las ciudades consiguieron otros privilegios además del autogobierno. Eran ventajas comerciales, que consistían en poder celebrar un mercado semanal e incluso una feria.
A cambio de estos fueros, la ciudad se convertía en un vasallo del rey y los burgueses le concedían ayudas económicas al rey para sus campañas militares.
 

 


En la Corte Real o Consejo Real, hasta entonces ocupado por miembros de la nobleza y el clero, los reyes permitieron la participación de representantes de la burguesía.
Estas reuniones del rey con los 3 estamentos (nobleza, clero y burguesía) recibían el nombre de Cortes o Parlamentos.
En sus reuniones el rey atendía las peticiones de cada uno de los estamentos pero, sobre todo, recaudaba impuestos (que sólo pagaban los del tercer estado, es decir, los burgueses y el resto de la sociedad estamental).
 

  

Aparte de las Cortes, muchos reyes aumentaron su autoridad mediante otros instrumentos:
  • Ejército permanente, de mercenarios (soldados extranjeros a sueldo) y soldados profesionales
  • Un cuerpo de embajadores profesionales para mejorar sus relaciones con otros reinos
  • Corregidores (caso de Castilla) o representantes de la autoridad real en los concejos o municipios
  • Chanchillerías o tribunales de justicia y Tesorería Real para administrar las riquezas del reino.
LA CRISIS DE LA BAJA EDAD MEDIA

En la Baja Edad Media, a mediados del siglo XIV, la población se redujo a casi la mitad, y esto se debió a varias causas:
  • Las malas cosechas. El clima se enfrió y se hizo más lluvioso, y las tierras eran de mala calidad. Esto era porque cuando la población aumentó, se cultivó en bosques talados, en pantanos desecados, que eran malos terrenos. La producción de trigo cayó en picado y con ella un alimento básico como el pan. Así llegaron hambrunas y la mortalidad ascendió.
  • Las guerras entre señores feudales y entre reinos, como la Guerra de los Cien Años. Por esto hubo más inseguridad, más bandidos, y el comercio se redujo. También se destruyeron muchas tierras y aldeas.
  • La Peste Negra. Esta peste se originó en China, y a través de una serie de barcos mercantes procedentes del Mar Negro, llegaron a los puertos de Messina, Génova, Venecia y Marsella en 1347 marineros enfermos.  Las pulgas, que infectaban a las ratas negras, expandieron rápidamente la enfermedad. En tan sólo dos años 1348-1350, mató a más de dos tercios de la población europea. La epidemia duró hasta el siglo XVIII. Diezmó a la población, agravó la crisis agraria, paralizó el comercio y frenó la actividad artesanal en las ciudades.
 

 
 
 


  


La crisis originó una serie de consecuencias:
  • Revueltas campesinas. Los campesinos se rebelaron contra los señores feudales porque estos pidieron más impuestos para compensar las cosechas no obtenidas y porque endurecieron el trato y los castigos a los siervos (los "malos usos"). Por toda Europa surgieron violentas revueltas campesinas contra los señores que solían acabar reprimidas duramente por el ejército real. 
  
  • Revueltas urbanas. Las ciudades se vieron muy afectadas por la peste y la producción artesanal y el comercio disminuyeron aumentado la miseria. Como la alta burguesía seguía viviendo bien y exigiendo impuestos, los habitantes de las ciudades se rebelaron violentamente contra el patriciado urbano. También hubo episodios de antisemitismo (pogromos) o ataques contra los judíos (acusados de practicar la usura o préstamo de dinero a un interés muy alto). Pero fueron duramente reprimidas por las tropas reales